La Dionea: Funcionamiento de la trampa

    El presente documento interactivo muestra las fases sucesivas durante el cierre y la reapertura de la trampa. Usted descubrirá las diferencias obtenidas según la presencia o la ausencia de alimento, diferencias comprobadas por todos. 


Lanzar la simulación  [Lancer la simulation]

El cierre

    La trampa está representada aquí por un corte transversal. Cada válvula consta de tres cilios sensibles (representados en color rojo), exactamente simétricos. Con solo tocar uno es suficiente para que éste alerte a la trampa. El cierre de la trampa no pedirá que un contacto de más: cuidado! basta con pasar el ratón sobre los cilios y es tan sensible como en la realidad...

Si toca una vez...

    De la base del cilio salió una señal. Esta señal es totalmente análoga a las que circulan en las fibras nerviosas (es un potencial de acción  que circula a 10cm/s). Una segunda estimulación es necesaria dentro de los siguientes veinte segundos. Observe que pasa.

Si no toca por segunda vez...

    El tiempo SE ACABÓ! En la realidad, esto no pasa exactamente así: si una segunda estimulación ocurre más allá de los veinte segundos, hay un cierre pero parcial, cada vez más débil con el espaciamiento entre las estimulaciones. Cada nueva estimulación cierra un poco más la trampa. Para un intervalo de un minuto, son necesarias seis estimulaciones pero para dos minutos se necesitan veintisiete!

    Estos cierres parciales no han sido todavía implementados en ésta simulación por falta de resultados numéricos exhaustivos que permitan realizar un modelo matemático preciso.

Reintentar [Réessayer]

Vuelva a tocar (dos veces)....

    Después de la segunda estimulación, la primera fase del cierre ha comenzado. Las dos válvulas se han curvado, sobre todo por el medio. Se acercan entonces la una a la otra y no hay movimiento a nivel de la bisagra (este término no es el más propio)

    Los dientes se han cruzado, las válvulas se han unido. Los bordes se estrechan lentamente uno contra el otro, se deforman ligeramente y finalmente llevan a la trampa a un estancamiento y detienen su curso. En este estado se pueden presentar dos casos:

Detección de alimento [Nourriture detectée]

No detección de alimento [Nourriture non detectée]  

Volver a ver el movimiento [revoir le mouvement]

 

Detección de alimento

    La presencia de alimento ha sido detectada gracias a los jugos digestivos presentes en permanencia en la trampa. Las válvulas se estrechan, la trampa se cierra herméticamente. En la realidad, el movimiento es mucho más lento. El mecanismo es diferente: se trata de un verdadero fenómeno de crecimiento,  donde intervendrían hormonas tales como la auxina (esto es verificado en la Drosera). Las partes digeribles de la presa son licuadas. Las sustancias resultantes son absorbidas por la planta. Cuando estas sustancias se agotan, la digestión termina y la última fase se inicia: la reapertura.

Reapertura de la trampa [La réouverture du piège]

Volver a ver el movimiento [revoir le mouvement]

La reapertura

    El mecanismo de reapertura no es inverso al del cierre. De hecho,  son las células externas de la trampa que intervienen. Se trata, como en la fase lenta del cierre, de un crecimiento de las células. La primera consecuencia es que la trampa se encuentra finalmente agrandada. La segunda es que las células externas son estiradas cada vez más y las fibras de su pared pierden su potencial. Después de tres cierres, las fibras son estiradas al máximo. Que el cierre haya sido completo o parcial, el crecimiento durante la reapertura es capaz de restituir una trampa funcional. Esto supone una regulación fina (a priori no estudiada): en efecto, después de un cierre completo con digestión, no se pasa por las mismas formas intermediarias que después de un cierre “de vacío”. A veces este crecimiento es exagerado y la trampa al final de su vida toma una forma inversa.

¿Y sin alimento? [Et sans nourriture ?]

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